Perlas de los Profetas #25 – Tzav (Jeremías 7:21-8:3; 9:22-23)

En este episodio de Perlas de los Profetas #25 – Tzav (Jeremías 7:21-8:3; 9:22-23)
Nehemia Gordon y Keith Johnson discuten la porción de los Profetas de Tzav que cubre Jeremías 7:21-8:3, 9:22-23. En esta porción paralela a los sacrificios del libro de Levítico, Gordon viaja a través de milenios para ofrecer explicaciones a la desconcertante afirmación, “No te ordené que trajeran sacrificios”. Entonces, ¿se permitieron o se ordenaron los sacrificios? ¿Plan A o plan B? ¿Un remedio para la ociosidad o un método para aprender principios?

En cuanto a los “lugares de Tofeth”, Gordon explica cómo el judaísmo y el cristianismo adoptaron el “valle del hijo de Hinnom” como metáfora del infierno y proporciona fuentes extra-bíblicas de los siglos I y XII que documentan los rituales de sacrificio humano de los cananeos. Gordon y Johnson también abordan la pregunta, “Si el sacrificio humano no se cruzó por la mente de Dios, entonces ¿por qué su mandato a Abraham?” Para terminar, el estudio de la palabra hebrea para sakal (sin-chet-lamed) y yada (yud-dalet-ayin) nos enseña con más precisión lo que califica como digno de jactancia.

“…el que se gloría, que se gloríe en esto, que me entienda y me conozca” (Jeremías 9:23)

Las Perlas de los Profetas #25 – Tzav (Jeremías 7:21-8:3; 9:22-23)

Estás escuchando “Las Perlas de los Profetas” con Nehemia Gordon y Keith Johnson. Gracias por apoyar la Fundación Hebrea Makor de Nehemia Gordon. Más información en ElMurodeNehemia.com.

Nehemia: Shalom y bienvenidos a Las Perlas de los Profetas, cara a cara en la ciudad de los profetas, Jerusalén, con Nehemia Gordon y Keith Johnson. Estoy muy emocionado de estar aquí. Keith, ¿puedes saludar a la gente?

Keith: Me han aceptado. [Riéndose]

Nehemia: ¿Te han aceptado? Ni siquiera sé qué es eso.

Keith: La semana pasada el sol se convirtió en oscuridad.

Nehemia: Espera, ¿ahora vivimos en el nuevo cielo y la nueva tierra?

Keith: Sí, así es.

Nehemia: Yofi. Bueno, lo que quiero hacer es recordar a la gente por qué vinimos a Israel. Porque en realidad estamos grabando “Las Perlas de los Profetas” sentados aquí en una casa segura en Jerusalén.

Keith: Sí.

Nehemia: Sólo quiero recordarle a la gente… y esto es lo que pasó. Anteriormente en “Las Perlas de los Profetas”: “¿Estás ahí, Keith? ¿Puedes oírme? ¿Hola? ¡Keith! ¿Me oyes? Keith, ¡sigues vivo! Te mantienes vivo sin importar lo que ocurra. Te encontraré sin importar cuánto tiempo tome, sin importar cuán lejos, ¡te encontraré, a ti, a ti!” Y lo encontré. Lo traje desde China.

Keith: No sólo me encontraste a mí, Nehemia, sino que también encontraste esta casa segura. Amigos, quiero que sepan que todavía no tengo mi maleta. La estoy esperando. Han pasado tres días y dos noches. Nehemia me tiene aquí, y él está en casa de Bubby Dina desayunando. No hay nada en el refrigerador, estoy encerrado en el sótano y sólo me dice que puedo trabajar en Las Perlas de los Profetas. ¡Déjame salir, Nehemia! [Riéndose]

Nehemia: Oye, tú eres libre mientras yo esté donde Bubby Dina comiéndome un omelette. Tú puedes hacer lo que quieras.

Keith: Bien. De acuerdo.

Nehemia: Bien, tenemos que hablar, ahora que hemos terminado con el último de los mohicanos (termino en referencia a un libro muy popular en los E.E.U.U.), ¿podemos hablar de Jeremías?

Keith: Absolutamente, tenemos que hablar de él.

Nehemia: Esta es la segunda sección de los Profetas en el Libro de Levítico, correspondiente a la porción de la Torá de Tzav, Levítico 6:1 al 8:36. Esta porción es de Jeremías 7:21 al 8:3. Luego se salta dos versículos más para terminar con una nota feliz, 9:22 al 23 en Jeremías.

Keith: Sí. Quiero hacer una pequeña confesión. Tú hablas de diferentes cosas que estás leyendo. Solía… cuando hicimos el programa original de las Perlas de la Torá, estaba muy nervioso. Me encantaba Génesis y Éxodo, y no podía esperar Deuteronomio. Pero llegó Levítico y pensé: “¿Qué vamos a hacer?” Sabes, tengo que ser honesto contigo, fue una deliciosa sorpresa que cuando empezamos…

Nehemia: ¿Cuál fue el problema?

Keith: El problema era que no era un libro que normalmente leería, el libro de Levítico. Quiero decir, ¿qué tiene que ver eso conmigo? Así como este es el tema que sería…

Nehemia: Como todos los sacrificios, ¿quieres decir?

Keith: Sí, y todas esas cosas. Pero en realidad, cuando entramos y empezamos a lidiar con eso, y animo a la gente a escuchar las Perlas Originales de la Torá, donde pasamos por todas esas secciones. Realmente me sorprendió. Estaba muy emocionado mientras nos preparábamos, y luego lo discutimos, y lo que salió como resultado. Así que cuando llegas a los Profetas, es como los Profetas paralelos a Levítico, es como, bueno, ¿de qué van a hablar? Bueno, por supuesto, terminan hablando de sacrificios, lo cual es bastante sorprendente.

Nehemia: Tengo una confesión que hacer sobre esas porciones de la Torá en Levítico que tratan de los sacrificios. No sé si alguna vez compartí esto con ustedes, pero cuando era niño fui a una escuela judía, y una de las cosas que nos hicieron hacer fue… había como una competencia para ver quién podía memorizar más reglas de los sacrificios. Hablo de, por ejemplo, que tienes…

Keith: ¿Estás bromeando?

Nehemia: No, tienes la ofrenda del holocausto al tercer día [risas] de la fiesta de los panes sin levadura, y tienes la cuarta, un cuarto de un hin de, por ejemplo, vino o aceite, o lo que sea, y luego hay otro sacrificio y otro. Así que yo en serio era el chico número uno de mi clase, y memoricé todos los sacrificios con todos los detalles. Mi rabino era realmente muy innovador. Hizo un juego de cartas en dónde podías poner la carta de un cuarto de hin, y luego alguien debía responder a eso poniendo la carta a cual sacrificio… [Risas]

Keith: ¿Por qué no me sorprende esto? ¿Por qué no me sorprende?

Nehemia: Me encantan los sacrificios. Son maravillosos con todos los detalles. Ese es mi pan de cada día. Soy un hombre de detalles. Soy el tipo del árbol, no del bosque. Pero en realidad, este pasaje de aquí, lo que leímos en Levítico, eran los árboles. Ahora, vamos a ver el bosque, aquí en Jeremías.

Keith: Sí, me gusta esa imagen que estás usando, Nehemia, porque una de las cosas que noto en… y creo que esto es lo genial de los Profetas – es que miras la Torá y ves que esta es la regla, esta es la forma en que es, y entonces verías la progresión de la vida de la gente y cómo la comunidad cambiaría. Y entonces Yehovah habla, “Así dice Yehovah, ‘Ya no…'” Es como si llevara a la vanguardia el equilibrio de la vida humana. Esta es la regla. Esto es lo que quieres hacer. Aquí está la aplicación de la misma. Aquí es donde puede haber, lo que yo llamo, no la alternativa, sino el cambio que se produce.

Nehemia: Sí.

Keith: Entonces 7:21, “Así dice Yehovah de los ejércitos, el Dios de Israel, ‘Añadan sus holocaustos a sus sacrificios y coman carne'”.

Nehemia: ¿Qué significa eso? Así que aquí tenemos dos tipos diferentes de sacrificio. Cada uno tenía una carta diferente en el juego cuando era niño. Está la ley Korbanal, toda la ofrenda quemada. Está el korban zevach, o el zevach shlamim, la cual es la ofrenda de paz, y te comes esa. La ofrenda quemada entera no la comes, la quemas toda. Lo que está diciendo es, “Mira, ni siquiera te molestes en quemar la ofrenda del holocausto, sólo cómetela. No me importa nada de esto”. [Risas de Keith] Eso es lo que está diciendo. Esa es una imagen demasiada asombrosa.

Keith: Sólo tengo que decir que es tan… Ni siquiera sé cómo decirlo. Quiero decir que es como, “Esta es la regla, sólo – ¿sabes qué? Date el gusto”.

Nehemia: Bien. Bueno, en realidad es lo que podríamos describir como sarcasmo.

Keith: Exacto.

Nehemia: Dios está actuando como: “Lo que sea. Ni te estás tomando esto en serio, cómetelo entonces. Ni siquiera te molestes”.

Keith: Entonces, ¿qué dice a continuación? “Porque no hablé yo con sus padres, no les ordené el día que los saqué de la tierra de Egipto, sobre holocaustos y sacrificios. Pero esto es lo que les ordené, diciendo: “Obedezcan mi voz”. ¡Me encanta esto! “Esto es lo que les ordené, diciendo: ‘Obedezcan mi voz, y seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo; y andarán'”, funcionará, “andarán en todo el camino que les mando, para que les vaya bien”. Hombre, si sólo entendiera ese versículo.

Nehemia: Creo que tenemos que pasar un tiempo considerable hablando sobre este versículo, estos dos versículos.

Keith: Sí, tenemos que hacerlo.

Nehemia: Mira, podríamos hablar del principio general, el cual está realmente claro, que es que Dios quiere obediencia, no sacrificios. Esto es algo de lo que en realidad va a volver una y otra vez en Las Perlas de los Profetas – este tema que Dios quiere obediencia, no sacrificios. Pero creo que tenemos que hablar acerca de lo que es específico a este pasaje, que es la declaración: “No te ordené el día que te saqué de Egipto que trajeras sacrificios”, porque lo primero que me viene a la mente es: “Espera un momento, sí lo hiciste”.

Keith: Sí, exactamente.

Nehemia: Entonces, ¿qué está pasando? Veamos algunos hechos aquí y tratemos de resolver esto. En primer lugar, tenemos en Éxodo, antes de que salgan de Egipto, durante las discusiones con el faraón, Moisés dice, “Tenemos que ir al desierto para llevar sacrificios”.

Keith: Para hacer sacrificios.

Nehemia: En realidad los conté – él dice esto diez veces. Diez veces menciona “tenemos que ir a hacer sacrificios”. Aquí hay un ejemplo del capítulo 10 de Éxodo, versículos 25-26, lo leeré del hebreo, “Vayomer Moshé”, “Moshé dijo: ‘Tú también’, al Faraón le está diciendo: ‘Tú también darás en nuestras manos ofrendas de paz y holocaustos, y los haremos para Yehovah nuestro Dios y también nuestros rebaños irán con nosotros’. No quedará una pezuña porque la quitaremos para servir a Yehovah nuestro Dios. Y no sabemos con qué serviremos a nuestro Dios hasta que lleguemos allí.” Hemos hablado en las Originales Perlas de la Torá cómo existe este asunto – ¿Está Moisés mintiendo aquí? En cierto sentido, no lo está, porque cuando llegan allí, en realidad hacen sacrificios.

Así que en Éxodo 24 versículo 5, cuando fueron al Monte Sinaí, ofrecieron un sacrificio. Dice, “Y envió a los jóvenes de los hijos de Israel, y ofrecieron holocaustos enteros y sacrificaron ofrendas de paz a Yehovah de los ejércitos”. Así que antes de salir de Egipto, dicen: “Necesitamos estos animales para ofrecer sacrificios”, cuando llegan al Monte Sinaí, que es el lugar al que querían llegar, ofrecen sacrificios.

Luego, inmediatamente después de los Diez Mandamientos, se les ordena hacer un altar de tierra o piedra sin desbastar para los sacrificios. Creo que hablamos en un pasaje diferente, en Éxodo 20 versículos 25 o 26, dice, “Si me haces un altar de piedra, no lo construyas de piedra labrada”, etcétera. Luego habla de no subir las escaleras del altar, para que no se revele su desnudez – porque no llevaban ropa interior.

Entonces, ¿qué está pasando aquí? Lo que sucede es que, él sí está hablando de sacrificios cuando salieron de Egipto, antes de salir de Egipto y después de salir de Egipto. Entonces, ¿qué está pasando aquí? Realmente es una pregunta. Quiero decir, ¿cuál es tu punto de vista sobre esto?

Keith: Es interesante que digas eso, porque Él dice, “Porque no hablé con tus padres, ni les ordené el día que los saqué de la tierra de Egipto, sobre holocaustos y sacrificios”. Cuando lo leo, pienso en cuál era el mensaje. En otras palabras, ¿cuál fue el mensaje principal que Yehovah dio a Su pueblo, y es el mensaje principal relacionado con los sacrificios o es el mensaje principal relacionado con seguirlo a Él?

Nehemia: Estoy de acuerdo contigo al 100%. Es decir, si tomamos esto en un sentido muy general, podemos decir, “Sí, esto es verdad”. Pero si miramos más específicamente, es como, espera un minuto, ¿qué está tratando de decir aquí?

Keith: Correcto.

Nehemia: Porque Él les ordenó que trajeran sacrificios. Esto plantea toda la cuestión de, ¿de qué se tratan los sacrificios? Es interesante, de acuerdo con una explicación judía, los sacrificios estaban permitidos (antes del becerro de oro) pero no eran requeridos. Y esto se basa en este pasaje y en otros versículos, que tratan de decir: “Sí, se les permitía traer sacrificios, al igual que, ¿quién les dijo a Caín y a Abel que trajeran sacrificios? No fue un mandamiento. Lo hicieron porque se sentían conmovidos y querían traer el sacrificio, pero no era un mandamiento.”

Así que la teoría que hay es que, sí, estaba el sacrificio de la Pascua, que era una situación muy específica para evitar ser muerto en la plaga de los primogénitos, pero aparte de eso, no… Dios no ordenó traer sacrificios; se permitieron. Basado en eso, los sacrificios, y esta es una muy, yo diría, poderosa explicación judía, lo que significa que esto no es sólo una opinión minoritaria, es muy prominente. De acuerdo con esta idea, los sacrificios nunca fueron parte del plan divino de Dios. Existían en la cultura y Dios los toleraba. Aún con el becerro de oro ellos adoraron a Yehovah sacrificando en la presencia de ídolos, así que según esta explicación judía, para canalizar esta energía maligna en algo bueno, Dios les dio el Tabernáculo y los sacrificios como mandamientos.

Pero originalmente, no era parte del plan de Dios. Era casi como, “Mira, puedo ver que no puedes prescindir de los sacrificios y que lo estás haciendo mal al sacrificar a un becerro de oro, así que canalicemos esa energía en un ritual que te mantendrá muy ocupado”. Es casi como lo que dijo el Faraón, “Están ocioso, están ocioso”, antes de dejarnos salir de Egipto… “Estás ocioso, estás ocioso”, por eso estás sacrificando a los ídolos. Esa es en realidad la explicación, por ejemplo, de RaDaK, que es un muy… Rabino David Kimhi, un famoso comentarista judío de la Biblia. Según él, este mandamiento sobre el altar de tierra en Éxodo 20 se volvió obsoleto, porque ahora todo se dirigía a un ritual específico en un lugar específico. En otras palabras, el mandamiento original de Éxodo 20, de acuerdo con esta explicación – de nuevo, la cual es una explicación – era que, sí, si quieres hacer sacrificios estás autorizado a hacerlo, sólo que así es como tiene que ser el altar. Aquí hay dos opciones de cómo hacer un altar.

Después de eso, tenemos el Tabernáculo y el Templo, que nunca tuvieron altares de tierra, lo cual es interesante. Esto plantea la pregunta, si estos hombres tienen razón o no, ¿de qué se trata Éxodo 20? ¿Cuándo iban a construir altares de tierra si se nos ordena construir un tipo de altar muy específico? Dos altares, en realidad, en el Templo, o en el Tabernáculo, y luego más tarde en el Templo.

Ahora, hay algunos problemas con esto. El becerro de oro está en Éxodo 32, versículo 4. El Tabernáculo es primero revelado a Moisés sobre la montaña en Éxodo 25 al 31, y se refiere específicamente a los diseños del Tabernáculo que le fueron mostrados en la montaña, pero una de las cosas que los rabinos señalan correctamente es que la Torá no siempre está en orden cronológico.

Keith: Correcto.

Nehemia: Creo que hablamos acerca de eso en las Perlas Originales de la Torá, por ejemplo, en Números 9 es dada una fecha, y esta es anterior al capítulo 1 del libro de los Números. Lo que significa que puedes ver muy específicamente que no está en orden cronológico. Así que es posible que Dios le mostró a Moisés estos diseños después que los israelitas adoraron al becerro de oro. Significa que Moisés está ahí arriba durante 40 días y tal vez es sólo en el día 38 que Dios dice, “Oh, hombre, esto es lo que están haciendo. Muy bien, mira, esto es lo que vas a hacer con ellos”. Es una posibilidad. Definitivamente es posible, y explica este versículo de Jeremías como diciendo básicamente, “Mira, yo no te ordené hacer esto, se te permitió. Pero querías hacerlo, así que te dejé hacerlo. Más tarde, cuando adoraste al becerro de oro, entonces te lo ordené. Pero originalmente, no se trataba de eso. Originalmente, se trataba de la obediencia, y como no tenías obediencia, entonces te di estos mandamientos de los sacrificios. Pero ahora no entiendes, te estás enfocando en los sacrificios y no en la obediencia”.

Keith: La lucha que tengo con eso es que siempre me acuerdo del Yo era, Yo soy y Yo seré. No hay nada que le sorprenda. No hay nada que lo coja desprevenido. “Oh, Dios mío, quieres decir que, ¿ustedes hicieron esto? Oh, será mejor que se me ocurra otro plan”. Tengo dificultades con esto. Tiendo a pensar más en Yehovah diciendo, “Sí, esto es una parte del plan, pero su propósito…” Como cuando leí, “Porque no hablé con sus padres, ni les ordené”, es como si pensara, “De acuerdo, esto es algo que iban a hacer, esto es algo que es parte del asunto, pero no es el asunto principal”. Encontramos esto en los profetas una y otra vez. No es el tema principal.

Nehemia: Cierto. Estoy de acuerdo con eso.

Keith: Las reglas y las normas de este exacto… un hin de esto, y ganaste…

Nehemia: Gané la competencia.

Keith: Ganaste el concurso. Pero te digo, [riéndose] esto no es algo fundamental…

Nehemia: No, estoy de acuerdo contigo.

Keith: De modo que, por qué tengo un pequeño problema con respecto a, ya sabes…

Nehemia: Te escucho. Así que en primer lugar, en cuanto a la idea que Dios no cambia los mandamientos… …y quiero ser muy cuidadoso aquí. Definitivamente hay situaciones en la Torá donde Dios responde a lo que la gente hace. Por ejemplo, tenemos el maná. Él dijo: “No lo recojas en Shabbat”, y salieron en Shabbat. Entonces Él dice, “Bien, ni siquiera dejes el campamento. Yo sentaré a cada hombre en su lugar”.

Keith: Sí.

Nehemia: Esa es una respuesta a lo que hicieron. “Sabes, mira, si no puedes comportarte, tienes que sentarte en el rincón.” Así que es posible. Pero hay otro rabino llamado el Malbim, y explica que Jeremías quiere decir que… …y esto está más en línea con lo que dijiste, Jeremías quiere decir que Dios no nos ordenó traer sacrificios por su propio bien…

Keith: ¿Cuándo vas a llamarme Rabino Keith? Eso es lo que me pregunto.

Nehemia: Te llamaré Rabino Keith si quieres. Rabino Johnson.

Keith: [Riendo] Bien.

Nehemia: Así que básicamente, lo que Malbim dice es que Jeremías quiere decir, que Dios no nos ordenó traer sacrificios para su propio bien, sino para que Yehovah fuera nuestro Dios y camináramos en sus caminos, esto es de lo que habla.

Keith: Sí.

Nehemia: El propósito de los sacrificios no era traer sacrificios, sino ser obedientes a Yehovah. En otras palabras, los sacrificios en sí mismos no tienen ninguna eficacia. Su único valor es que Dios nos ordenó hacerlos. Si los hacemos y desobedecemos a Dios, entonces es como si ellos anularan su propio propósito. Por eso dice, según el Malbim en el versículo 23, que lo que Dios realmente nos ordenó no fueron sacrificios sino obediencia. En otras palabras, tienen una función; la función es mostrar que eres obediente. Si estás trayendo sacrificios y no eres obediente, entonces estás perdiendo la esencia de lo que los sacrificios son. Pero se puede ver claramente en las fuentes judías, que están luchando con esto porque ellos también han memorizado justo como yo lo he memorizado. [riendo]

Keith: Exacto.

Nehemia: Hay tratados enteros y discusiones sobre las reglas y regulaciones. Y entonces Jeremías llega y lanza una llave inglesa y dice, “Mira, no se trata realmente de sacrificio; los sacrificios en sí mismos no son tan importantes, se trata de ser obediente a Dios”. Aquí hay otros tres pasajes que hablan de… Voy a guardar estos en realidad para cuando tengamos otro pasaje que hable de sacrificios.

Pero sólo por esta semana, voy a invitar a la gente a buscar tres pasajes, Miqueas capítulo 6 versículos 7-8. 1 Samuel capítulo 15:22, y Jeremías capítulo 7 versículo 10. Estos son otros versículos que hablan de centrarse en Dios, en la obediencia, y no en los sacrificios. Pero tendremos la oportunidad de hablar de esto en el futuro cuando lleguemos a algunas de las secciones.

Keith: No quiero hacer esto tan centrado en el ser humano. Pero no es muy diferente a cuando tratas con tus hijos. Sabes, esto es lo que hacemos. Así es como hacemos lo que hacemos, y de repente dicen, “De acuerdo, sí vamos a hacerlo, pero el espíritu con el que lo hacemos no lo es”. Entonces, limpiamos los martes porque esto es lo que hacemos, y de repente añaden un montón de otros problemas. Entonces, como padre, vienes y dices: “Bien, ¿cuál es el verdadero problema aquí? ¿Cuál es el verdadero problema en el que nos estamos centrando?” Cuando leo esto pienso en Dios diciendo “Es sobre mi relación contigo. Ustedes son mis hijos, yo soy su padre. Esto es lo que quiero que hagan. Así es como quiero que escuchen mi voz, y escuchar mi voz incluye, estas son las cosas que hacen.”

Nehemia: Así es.

Keith: Entonces, de nuevo, no creo que se sorprenda por nada. No creo que haya nada que le haga pensar: “Oh, vaya, carambas. Están ahí abajo sacrificando”. Sólo tuvimos una discusión durante las Perlas de la Torá. Ya te dije, el gran argumento sobre si Moisés era… ¿Recuerdas todo el asunto acerca de él entrando o no en la tierra, gran conversación psicológica? [Risas]

Nehemia: No me acuerdo.

Keith: Así que en esto, sólo digo que no creo que haya una parte en la que Dios diga, “Ya que ustedes no van a hacer esto, yo voy a hacer esto”. Casi parece como si hubiera estado respondiendo. Eso es todo lo que estoy diciendo.

Nehemia: Bien. Este es el punto para mí y esto en realidad es un concepto muy profundo que va más allá de este pasaje en particular, el cual es, yo pienso que lo que Jeremías está diciendo… déjame retroceder. Así que tenemos mandamientos específicos que a menudo son ejemplos, o hay un principio que aprender de esos mandamientos.

Keith: Ahí está. Sí.

Nehemia: Creo que el punto de Jeremías es que el principio detrás del mandamiento es más importante que el mandamiento en sí mismo. Un ejemplo famoso es que Dios dice, “Cuando tengas un techo, debes construir un pretil alrededor del techo”, que es como una pequeña valla, “para que la gente no se caiga y se mate”. Bueno, ¿cuál es el principio? El principio es que si tienes una situación en la que te instalas, donde hay peligro, entonces tú, como dueño de la propiedad, tienes la responsabilidad de asegurarte de que alguien que anda por ahí no salga herido. Y lo que es muy fácil de hacer es concentrarse tanto en el techo con el pretil y la altura del pretil y la longitud, que nos olvidamos de que hay una escalera de tres pisos y no hay barandilla, entonces alguien se cae y muere.

Keith: Exactamente.

Nehemia: El punto de Jeremías, creo aquí, si el Malbim tiene razón o el RaDaK tiene razón, tal vez ambos tengan razón, es que el principio detrás de los mandamientos es más importante que los detalles del mandamiento en sí, y si nos centramos tanto en esos detalles que olvidamos el principio, entonces no estamos siendo obedientes a Dios.

Keith: Sabes que es interesante, Nehemia, piensas en Abraham y hablan que, “Él guardó mis estatutos, mis juicios, mis mandamientos”, y dicen, “¿En dónde están aquellos escritos y en dónde está eso?” El espíritu de Abraham lo que hizo fue que cuando él escuchó de Dios, respondió. Cuando escuchó de Dios, respondió. Así que si Dios dice: “Sacrifica a tu hijo”, Abraham sacrifica a su hijo. En otras palabras, el punto es… ¿Y qué hizo? Ese es un gran ejemplo. ¿Él realmente quería el sacrificio o estaba haciendo la pregunta…?

Nehemia: Bueno, claramente no lo quiso porque dijo, “No quiero”.

Keith: Exacto.

Nehemia: De hecho, hablaremos de eso más adelante en este pasaje.

Keith: Sí. Pero esa es la cuestión, yo sólo lo veo desde esa perspectiva.

Nehemia: Sí.

Keith: De acuerdo. Vas a tener que leer, porque mi computador está a punto de apagarse, así que tienes que seguir adelante.

Nehemia: Tu ordenador ha muerto. De acuerdo. Me encanta el versículo 25, y creo que… Me encanta la frase. Dice: “Desde el día en que sus padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy, les he dicho a todos mis siervos los profetas, yom haskhem veshalo’ach, cada día levantándose temprano y enviando”, eso es lo que dice literalmente. [riendo]

Keith: Me encanta eso.

Nehemia: “Ve’lo shamu elay”, “Y no me escucharon”. “Ve’lo hitu et oznam”, “y no inclinaron su oído”.

Keith: Y endurecieron sus cuellos.

Nehemia: “Y endurecieron sus cuellos, aquí me’avotam, e hicieron aún más mal que sus padres.”

Keith: Por cierto, en medio de la noche pensé sobre lo que dijiste que no entendías cuando estuve hablando acerca del cuello, y pensé, “Bueno, ¿cómo es que no entiende lo que estoy hablando con respecto a las partes del cuerpo?” ¿Qué palabra se usa aquí cuando dicen que se han puesto rígidos de cuello?

Nehemia: Bien, ¿qué tiene que ver con arafel?

Keith: No, te estoy preguntando… ¿qué palabra es usada allí?

Nehemia: Es “oref“.

Keith: De acuerdo.

Nehemia: O es la misma raíz como lo es con la palabra arafel, que es una oscuridad espesa.

Keith: Eventualmente, va a llegar a esto. Va a entender esto.

Nehemia: No sé qué está mostrando de Dios la imagen en el…

Keith: ¿No sabes acerca de los hombros? Tú tienes los hombros.

Nehemia: ¿Es esto el Templo siendo la imagen de un hombre o algo así?

Keith: No, no. Es mucho más profundo que eso. Pero nos ocuparemos de ello. [Riéndose]

Nehemia: ¿Dios estando en el cuello? No sé de qué estás hablando. Estas alegorías… Está bien. Etcétera, etcétera. Creo que podemos adelantarnos. Quiero pasar al versículo 30.

Keith: Sí.

Nehemia: Dice, “Porque los hijos de Israel hicieron lo malo ante mis ojos,” dice Yehovah, “samu shikutzehem babayit, pusieron sus abominaciones en mi casa, sobre la cual se invoca mi nombre para profanarla.” ¿De qué está hablando?

Keith: Vaya.

Nehemia: Eso significa que había ídolos reales en el Templo de Jerusalén. En realidad vemos que en la época de Josías – me encanta esta historia de Josías donde encuentran la Torá en el Templo, y él oye en la Torá que no se supone que haya ídolos. Y es increíble, porque empieza como este rey justo. Quiere hacer lo correcto pero no sabe lo que es correcto. Así que ordena que el Templo sea renovado. Piensa, “Bien, el Templo de Dios, el Templo de Yehovah, renovémoslo, eso me hará justo”.

Encuentran este libro en el Templo, que le leen, y se da cuenta, “Uh-oh, hemos estado renovando el Templo, pero está lleno de ídolos.” Así que lo segundo que hace es ordenar que los ídolos sean eliminados. Lo cual es asombroso. Como, espera un minuto, ¿estás renovando el Templo, pero no sabías que tienes que quitar los ídolos? De eso es de lo que habla Jeremías, de que hay ídolos, abominaciones en el Templo.

El versículo 31 dice, “Y edificaron los lugares altos del Tofet, que está en Gey Ben Hinnom, el Valle del Hijo de Hinnom, para quemar a sus hijos e hijas en el fuego, lo cual no ordené”. Y dice, “velo alta al libi”, “y ni siquiera llegó a mi corazón”, literalmente “para subir a mi corazón”.

Keith: Esa es una frase muy interesante. Es una de esas frases que cuando la lees, la segunda parte de ella literalmente sobresale de toda la página.

Nehemia: Sí.

Keith: “Mira, no sólo no lo ordené, sino que ni siquiera lo pensé. Ni siquiera fue algo que entró en mi mente.”

Nehemia: “Ni siquiera se me ocurrió que debías sacrificar a tus hijos”.

Keith: “Ni siquiera se me ocurrió que harías eso”. Ahora, déjame decir algo.

Nehemia: Sí.

Keith: Podríamos hablar de esto, y amigos, voy a intentar animar a Nehemia para que vea esto, una de las grandes enseñanzas que ha hecho. En realidad está en la serie Open Door.

Nehemia: Sí.

Keith: Creo que la frase en sí misma – ¿cuál era la frase del título?

Nehemia: “Ida y vuelta al infierno “.

Keith: Sí, ” Ida y vuelta al infierno “. Una gran controversia.

Nehemia: También está en mi libro Rompiendo la Conspiración del Silencio, habla de eso con más detalle.

Keith: Sí, también está en ese libro. Pero una de las cosas con las que estoy batallando, es en este pequeño apartamento en el que me tienes. Ahora, esta mañana te daré un ejemplo, me costó mucho no enviarte una nota y preguntarte a qué hora ibas a venir, para poder subirme a un autobús e ir a visitar el infierno. ¿Por qué quería ir a visitar el infierno? Porque allí…

Nehemia: ¿Porque ayer dije que te fueras al infierno? [Risas]

Keith: ¡No, no!

Nehemia: No, no lo he dicho.

Keith: No, no has dicho eso. Porque aquí estoy, dentro de diez minutos…

Nehemia: Espera, ¿qué quieres decir con el infierno? Dile a la gente lo que quieres decir.

Keith: No, les contaré, pero dentro de 10 minutos, cuando pueda de verdad ir físicamente al lugar al que Jeremías se está refiriendo. Cuando pueda ir físicamente y mirar ese lugar.

Nehemia: Cinco minutos en auto sin tráfico. [Riéndose]

Keith: Hablamos mucho de estar en la Tierra de Israel y de estar en la Tierra de los Profetas, pero una de las cosas que es tan asombrosa para mí, y solo tengo que ir más despacio y contarle a la gente sobre esto, que creo que es asombroso, es que puedo leer esta sección y no tengo que imaginarme lo que Jeremías está tratando de hacerle ver a la gente. No tuvieron que imaginar lo que él está tratando de hacerles ver. Saben que este lugar físico está ahí. Vieron que estas cosas ocurrían, donde la gente sacrificaba a sus hijos en el fuego de ese valle en particular.

Para mí, Nehemia, el motivo por el que esta experiencia es tan poderosa es porque, reitero, estoy a 10 minutos de distancia. Así que cuando abro la Biblia digo, yo he visto este lugar y estoy mirando este otro lugar. Nuevamente, Jeremías recuerda lo que Yehovah dice, “Yo no lo ordené. No se pasó por mi mente”. También tiene la imagen de ellos tomando al niño, su niño, y sacrificándolo a un dios falso.

De nuevo, se puede observar esta situación una y otra vez en Israel. Podemos ir a 10 minutos de distancia y caminar hacia otro lugar y ver donde otro evento tuvo lugar. Quiero decir que es simplemente increíble.

Nehemia: Sí. Es asombroso. Amo a Israel. Quiero retomar el tema para quienes que no están familiarizados con esta situación del sacrificio humano. En primer lugar, se debe tener claro que, hay un lugar fuera de la Ciudad Vieja de Jerusalén, estaba fuera de Jerusalén en los tiempos de Jeremías, en un valle llamado el Valle de los Hijos de Hinnom, o el Valle del Hijo de Hinnom, que en hebreo es Gey Ben Hinnom.

Keith: Sí.

Nehemia: Es de la frase Gey Ben Hinnom donde se obtiene, si dejas caer la palabra “Ben”, que es “Hijo”, tú “Gey Hinnom”, y “Gehinnom” es la palabra hebrea para “infierno”. Significando así que, en fuentes posteriores, después del Tanakh, se menciona como “Gehinnom”. Crecí siendo enseñado que si no eres bueno irás al “Gehinnom”, que es el infierno. Así que en las fuentes rabínicas “Gehinnom” se convierte en un término para el infierno.

En griego, se convirtió en Gehenna y en inglés es “hell” (infierno). ¿Por qué era una imagen del infierno? Porque era el lugar donde había fuego y estaban sacrificando niños. Veremos en un minuto – no entraré en todo el asunto – pero veremos en un minuto que esto realmente viene del Libro de Isaías, los rabinos no lo inventaron y los cristianos no lo inventaron. En realidad es una imagen que viene de Isaías.

Pero primero, quiero hablar del sacrificio humano. Es un tema tan importante que está prohibido específicamente en la Torá. Levítico 18:21 dice, “No permitas que ninguno de tus descendientes sea ofrecido a Molech,” Molech era el dios principal de los amonitas.

Keith: Así es.

Nehemia: “… y no profanen el nombre de su Dios: Yo soy Yehovah.” Luego Levítico 20 versículos 2 a 5, tal vez no lo lea todo, dice: “Di al pueblo israelita: ‘Cualquiera de los israelitas, o de los extranjeros que residen en Israel, que entregue alguno de sus descendientes a Molech, morirá; el pueblo lo apedreará'”. Este es la JPS. “Y pondré mi rostro contra ese hombre y lo cortaré de entre el pueblo porque dio de su descendencia a Molech, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre. Y si la gente de la tierra cerrase sus ojos con respecto a ese hombre el cual entrega su descendencia a Molech, y no lo matase, yo mismo pondré mi rostro contra esa persona y su familia, y lo cortaré de entre su gente, tanto a él como a todos los que lo siguen desviadamente en pos de Molech.”

Así que dos veces, Levítico 18, Levítico 20. Tercer testigo – Deuteronomio 18:10, dice, “Que no se encuentre entre ustedes nadie que envíe a su hijo o hija al fuego”. En el contexto, todo el mundo sabía lo que eso significaba -literalmente hacer pasar a su hijo o su hija a través del fuego. ¿Qué significa pasar a su hijo o su hija a través del fuego? Aquí hay un ejemplo realmente interesante donde podemos mirar en fuentes antiguas fuera del Tanakh y entender lo que significa, porque estas prácticas paganas no eran exclusivas de los amonitas; estaban muy extendidas entre los cananeos.

Lo que me sorprende es que tienen un templo en Jerusalén en una época en la que hay profetas, y alguien decide: “Voy a levantar un templo a Molech fuera de la ciudad y voy a hacer sacrificios humanos”. Es difícil de entender, porque no es la imagen que me enseñaron de cómo era el antiguo Israel, a mí me enseñaron que estaban estos rabinos y que estaba el Sanhedrin y que todos estaban sentados en una yeshivá estudiando el Talmud durante el tiempo de los profetas. Lo que descubrí es que, de hecho, estaban quemando a sus hijos a Molech, lo cual es increíble. En realidad, en Jerusalén, en el momento en que el Templo estaba en pie, había un segundo templo a las afueras de la ciudad donde quemaban a sus hijos. He estado en ese lugar, el lugar exacto que conocemos, según las fuentes, donde quemaban a sus hijos a Molech. Es increíble que puedas ir a ese lugar, creo que mostré fotos de cómo se ve ese lugar hoy en día, en la Serie Open Door. En realidad, en el sitio web, voy a incluir una foto de eso.

Así que quiero citar una fuente romana. ¿Por qué los romanos? Porque tenían esta gente, esta ciudad llamada Cartago, y Cartago fue colonizada por la gente de Tiro. ¿Recuerdas que dijimos en un episodio anterior que Hiram estaba cansado? [Riéndose]

Keith: Sí. Estábamos cansados.

Nehemia: Yo estaba cansado. Estaba tan cansado que dije que Hiram de Tiro era de Sidón. Pero esas son ciudades vecinas en Siria. Así que los cartagineses eran cananeos de Tiro. Los griegos los llamaron fenicios, porque Fenicia significa tierra de púrpura – hicieron tinte de púrpura – y los llamaron púnicos en latín, que es la pronunciación latina de los fenicios, puna, púnico. Es por eso que tenemos, por ejemplo, la primera guerra púnica.

La primera Guerra Púnica tuvo lugar aproximadamente en el año 264 a 241 A.C. entre Roma y Cartago. Diodoro Sículo que fue en el primer siglo A.C., activo alrededor del 60 al 30 A.C., escribe en el libro 20 Sección 14 sobre Cartago, que es una ciudad cananea. Es sorprendente que tengamos estas descripciones; incluso después de Jeremías durante mil años continúan haciendo estas cosas. Dice, “En tiempos pasados acostumbraban a sacrificar a Moloch”, o Cronos, en latín, “el más noble de sus hijos”, lo que significa que toman los hijos más nobles. Dice: “En su celo por reparar su omisión, seleccionaron doscientos de los hijos más nobles y los sacrificaron públicamente”. Es increíble. En otras palabras, los cananeos creían que a través del sacrificio humano del hijo primogénito se podían expiar los pecados.

“Había en su ciudad una imagen de bronce de Cronos, extendiendo sus manos, con las palmas hacia arriba y bajando hasta el suelo, de modo que cada uno de los niños cuando se colocaban en ella rodaban y caían en una especie de foso abierto lleno de fuego.” Así que imagina, tienes esta estatua y él está extendiendo sus brazos, y si pones a tu hijo en las manos de la estatua, en realidad el niño se quemará y luego caerá en un pozo de fuego debajo que está calentando esta estatua de bronce.

Rashi, que es un rabino que vivió mil años después de Diodorus Siculus, describe casi exactamente lo mismo, lo cual es asombroso. Lo que significa que la gente recordó lo que pasó. Comentando este versículo, Rashi dice, “Ese es el Molech que estaba hecho de bronce y lo calentaban por debajo; y sus manos se extendían y se calentaban y ponían al niño sobre sus manos y se quemaba y gemía, el niño, y los oscuros sacerdotes de Molech tocaban tambores para que el padre no oyera los sonidos del hijo y su misericordia se encendiera”. Lo que significa que ahogarían los sonidos del niño moribundo con los sonidos de…

Keith: Del tambor.

Nehemia: Que en realidad aparece en algunas otras fuentes. Dice que por eso se llamaba Tofet. La palabra hebrea para “tambor” es “tof”. Se podría decir, espera un minuto, que este es un dios cananeo, no un dios hebreo; pero los cananeos hablaban el idioma casi idéntico al hebreo. Así que Tofet, en cananeo, también significaría el lugar del sonido del tambor. El propósito de los golpes de tambor es para que no se escuchen los sonidos del niño que llora. Lo cual es como, oh, Dios mío, eso es increíble.

Plutarco, que es otro historiador romano, escribe en algún momento entre el año 46 y el 120 d.C. y dice: “Y toda el área antes de la estatua se llenó de un fuerte ruido de flautas y tambores para que los gritos de los lamentos no lleguen a los oídos de la gente”. Esto me sorprende, ver algo en Rashi en el siglo XII y una fuente romana en el siglo I me dice que ambos regresan a la fuente común, que es que estas cosas realmente sucedieron y la gente las recordó.

1 Reyes capítulo 11 versículo 7, Salomón construye un altar a Molech, que se llama el Tofet, el lugar del golpe de tambor. 2 Reyes 16:3, Acaz, que es el Rey de Israel, Acaz que es el mismo Acaz del que hablamos en Isaías capítulo 7 que le fue dada la señal. Pasa a su hijo por el fuego, “según las abominaciones de las naciones”.

Keith: Eso es una locura.

Nehemia: Quiero decir, ¿este es el mismo Acaz al que le dieron la señal de la joven en Isaías 7, y está pasando a su hijo a través del fuego? Que alguien diga “gracia”. Vaya. 2 Rey 23:10, Josías finalmente destruye el Tofet. Hasta entonces, este Tofet era – hasta la época de Josías en algún momento alrededor del 650, o algunas personas dicen 621 A.C. – No sé cómo consiguen esa fecha exacta; es una suposición, creo – pero en algún momento alrededor del 621 A.C. quizás, Josías ordena que el Tofet sea destruido, y esto fue algo grande. Esto continuó entre los cananeos durante cientos de años, tal vez mil años después de Josías.

Pero el punto es que el sacrificio humano… bueno, leamos Jeremías 32: 35, dice, “Y edificaron bamot haBaal,” los lugares altos de Baal, “que está en el Valle de los hijos de Hinnom,” que está en la Gehenna, el infierno, “para hacer pasar a sus hijos y a sus hijas por el fuego a Molech, que asher lo tzivitim, que yo no ordené, Velo alta al libi, y ni siquiera pasó por mi corazón hacer estas abominaciones para hacer pecar a Judá. ” El mensaje aquí es que el sacrificio humano es una abominación para Yehovah y ni siquiera cruza su mente, o literalmente, en hebreo, posó por su corazón.

Keith: Es algo. Él está hablando de este sacrificio humano, y sé que deben haber personas que se preguntan, “Bueno, entonces ¿qué es lo que estaba pasando con Abraham? Donde Él dijo, ‘Sacrifica a tu hijo'”. De nuevo, no era lo mismo. Eso ni siquiera era ofrecer su…

Nehemia: Bueno, es una pregunta válida, sin embargo.

Keith: Es una pregunta válida.

Nehemia: Porque según lo que Dios ordenó, es lo mismo. Pero el punto es que en el último minuto Dios dijo que no lo hiciéramos.

Keith: De acuerdo, pero voy a decirte por qué no es lo mismo.

Nehemia: ¿Por qué?

Keith: Porque en primer lugar, de lo que estás hablando, estos sacrificios de aquí, estás hablando de sacrificar a un falso dios.

Nehemia: Espera, ¿entonces sacrificar al verdadero Dios está bien?

Keith: No, no. Lo que estoy diciendo…

Nehemia: Dice, “Ni siquiera pasó por su corazón”.

Keith: Ni siquiera pasó por su corazón. ¿Qué es lo que estaban haciendo?

Nehemia: Creo que es un sacrificio humano, ese es el mensaje.

Keith: Sí.

Nehemia: Creo que ese era el punto del mandamiento… Y mira, creo que el punto de vista judío común, y podría estar equivocado, pero el entendimiento judío común es, ¿por qué Dios se lo ordenó a Abraham? Porque las naciones de alrededor miraron a Abraham y dijeron: “Sí, estás adorando a ese Dios invisible, gran cosa, nosotros sacrificamos a nuestros hijos. Tú no tienes fe, nosotros mostramos una fe verdadera, tú ni siquiera sacrificas a tu hijo”.

Keith: Nos dice por qué lo hizo.

Nehemia: Ese es el punto. Lo probó para ver: “Bien, ¿dices que me adoras? Pruébalo.”

Keith: Esa era la clave. Lo puso a prueba.

Nehemia: Pero fue una prueba desde el principio, Él no quería el sacrificio humano.

Keith: Sí. Exactamente.

Nehemia: Porque el sacrificio humano es una abominación para Yehovah. Pero plantea la pregunta – ¿cómo es que tanto el judaísmo como el cristianismo adoptaron el idólatra Tofet como símbolo de la ira de Dios? Explico esto en mi libro Rompiendo la Conspiración del Silencio, viene del capítulo 30 de Isaías, versículo 33, donde el Tofet es en realidad una metáfora, que es algo que todo el mundo conocía. Era este valle, este lugar lleno de gritos de niños y fuego. Así que era la peor imagen del sufrimiento, y por eso Isaías lo usa como metáfora. Dice, “Porque Tofet fue ordenado desde antaño; sí, para el Rey de Asiria está preparado. Él loo ha hecho profundo y grande”, lo cual es interesante, porque Diodoro Sículo, el romano, lo describe como, “un pozo abierto lleno de fuego”. Aquí dice, “profundo y grande”. “Su pila es fuego y mucha madera; el aliento de Yehovah, como un arroyo de azufre, lo enciende.”

Así que aquí está diciendo, metafóricamente, Dios va a quemar al Rey de Asiria de la misma manera que el Tofet, esa cosa idólatra que todo el mundo conoce, quema a los niños; sin decir que ese es un lugar legítimo para el sacrificio, pero eso es una metáfora.

Mateo capítulo 5:22 habla del fuego del infierno, y allí la palabra en griego es Gehenna, o Gehennan, Gehenna, el Valle de Hinnom. Así que es una metáfora. No es que sea algo legítimo, pero podría usarse metafóricamente como una imagen de gran sufrimiento.

Keith: Ahora, dime esto, porque realmente quiero llegar a este versículo. ¿En qué versículo estás? Estoy luchando sin mi ordenador. Tengo mi Biblia…

Nehemia: Así que ahora estamos en el versículo 32.

Keith: En el 32. Así que espera. Espera aquí, 32.

Nehemia: “He aquí que vienen días, dice Yehovah, en los que ya no se dirá el Tofet y el Valle de los Hijos de Hinnom o el Hijo de Hinnom, sino el valle de la matanza, el valle de la mortandad, y serán enterrados en el Tofet por falta de lugar”. Lo cual es realmente interesante. Eso es interesante… ¿o tienes alguna idea al respecto?

Keith: No, adelante.

Nehemia: Lo que me parece interesante es que en los tiempos del Segundo Templo había, y esto se menciona en el Nuevo Testamento, un lugar donde enterraban a la gente pobre, se llamaba el campo del alfarero.

Keith: El campo del alfarero.

Nehemia: Estaba en el sitio del Tofet, según algunas de las fuentes antiguas. Más tarde, los cruzados establecieron una tumba allí llamada la casa mortuoria, donde cualquiera que viniera en peregrinación y fuera demasiado pobre para poseer… que fuera extranjero en tierra extranjera, moriría; la gente moría en el viaje…

Keith: Eso es lo que hicieron.

Nehemia: …se enfermaron y enterraron a esta pobre gente en el hospicio, y yo fui allí y encontré huesos allí, encontré los huesos, posiblemente, de estas víctimas infantiles. De eso es de lo que hablo en ” Ida y vuelta al infierno “. Es increíble que aquí esté hablando de esta profecía, será un lugar donde entierran por falta de lugar, y deciden que es ahí donde vamos a enterrar a los pobres. En realidad, se puede ver la tumba del Segundo Templo allí hasta el día de hoy. Así que sabemos más o menos exactamente dónde tuvo lugar este Tofet. Eso es increíble.

Keith: Te lo digo, no sé por qué no estamos allí grabando esto. Simplemente no lo entiendo. Nos tienes en este sótano en vez de a nosotros… ¡estamos a 10 minutos! Podríamos estar allí grabando ahora mismo. [Riéndose]

Nehemia: Vamos.

Keith: Sí, claro. Así que quiero leer 8:1, ¿está bien?

Nehemia: Sí, claro.

Keith: Bien. “En aquel tiempo, declara el Señor, sacarán de sus tumbas los huesos de los reyes de Judá y los huesos de sus príncipes, los huesos de los sacerdotes y los huesos de los profetas, y los huesos de los habitantes de Jerusalén”. Lo harán,”y este es el versículo donde suena, ya sabes, si lo estás leyendo y estás pensando en ello desde entonces, pero en realidad veo algo de esto por ahora, “y los esparcirán al sol, a la luna y a todos los ejércitos del cielo que han amado y a los que han servido y a los que han perseguido y a los que han buscado y a los que han adorado,” y aquí viene la palabra, “adorado”.

Creo que este es el desafío, Nehemia. Hablamos de ello la semana pasada, y sigue siendo el tema ahora, es que a veces en la majestuosidad del sol y la luna y las estrellas y todas esas cosas que alzamos nuestra mirada para contemplarlas, históricamente la gente ha admirado esas cosas tan magníficas y tan sorprendentes y tan hermosas, que dicen, “Mira, vamos a inclinarnos y vamos a adorarlas.” Ahí es donde creo que entra la tensión. Queremos entender la creación de Dios, pero cuando la gente toma esa creación y se convierte en el foco, y eso es exactamente lo que creo que sucede, se convierte en el foco. Y entonces el sol…

Nehemia: Para ser claros, ¿qué se convierte en el foco?

Keith: El sol, la luna, las huestes del cielo, estas cosas se convierten en el centro. Se convierten en el foco de la gente… Como si aquí se tratara de inclinarse y adorarlas. Pero de nuevo, esas cosas se convierten en el foco, y ya no se convierten… El Creador que las creó se convierte en la cosa creada, y la cosa creada se convierte en el tema en el que la gente se centra.

Así que en esta situación, se dice que esto es lo que hicieron, las esparcieron al sol, a la luna, a las huestes del cielo. Incluso ayer, estaba viendo lo que estaba pasando durante la época de cuando la influencia romana estaba aquí, y lo que pasó con el pueblo de Israel. Ya sabes, el primer siglo, el segundo siglo, y más allá. Comienzan a conectar lo que están enfocando, que es el sol y la luna y las estrellas, y dicen, “Ahora es el sol y la luna y las estrellas”, y muy pronto, de nuevo, se convierte en la creación y no en el Creador. Creo que eso también está conectado con lo que pasa con las cuatro lunas de sangre, esa es sólo mi opinión. Yo tiraría las cuatro lunas de sangre…

Nehemia: ¿Cómo llegaste a las cuatro lunas de sangre? Nadie se inclina ante las cuatro lunas de sangre.

Keith: ¿De qué estás hablando? El enfoque se convierte, de acuerdo, aquí se convierte en el tema…

Nehemia: Creo que es un golpe bajo.

Keith: No, no es así… ¡Te lo digo! Puedes preguntarle a la gente ahora mismo. Dirán, “Oh, debido a este patrón, esto se convierte en el centro de atención”. Y pienso, ¿por qué el enfoque es el patrón en lugar del fabricante de patrones? Eso es todo lo que digo. Alguien creó el patrón. El patrón fue creado por el Creador, y tiene todo un sistema en su lugar donde podemos mirar esas cosas y decir, “Sí, esto es lo que ha hecho”. Pero de nuevo, creo que eso se convierte en el foco, y ahí es donde la gente se deja llevar por el mal camino. Así que de todas formas…

Nehemia: Sí… sobre eso. De acuerdo. De acuerdo. Continúa.

Keith: No, eso es todo.

Nehemia: ¿Puedes leer el versículo 3?

Keith: No, no puedo.

Nehemia: ¿No puedes?

Keith: No lo tengo.

Nehemia: Está bien. Tengo que leer el versículo 3.

Keith: Adelante. [Riéndose]

Nehemia: Así que el capítulo 8 de Jeremías, versículo 3, es el último versículo hasta que saltemos…

Keith: Hasta esta noche.

Nehemia: Hasta dos versículos más.

Keith: “Y la muerte es elegida antes que la vida…”

Nehemia: Sí.

Keith: “‘… por todo el remanente que queda de la malvada familia, que permanece en todos los lugares a los que los he expulsado,’ declara el SEÑOR,” ¿Y no puedes usar la palabra “permanece” y “permanecerá” y “remanente”? ¿Viste eso?

Nehemia: No sé de qué estás hablando.

Keith: No, aquí dice en inglés, “Y la muerte será elegida en lugar de la vida por todo el remanente que queda de esta malvada familia, que permanece en todos los lugares a los que los he llevado”.

Nehemia: Entonces, ¿qué significa eso, “La muerte será elegida más que la vida”?

Keith: Dímelo tú.

Nehemia: La vida será tan miserable que preferirán morir. Esa es una posibilidad.

Keith: Exactamente.

Nehemia: Pero realmente es una frase extraña. Cuando escucho, “La muerte será elegida antes que la vida”, lo primero que me viene a la mente es el capítulo 30 del Deuteronomio, versículos 15 y 19. Dice: “Mira, hoy yo he puesto delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal”. Continúa en el versículo 16, dice: “En esto te ordeno hoy que ames a Yehovah tu Dios, que andes en sus caminos y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus juicios, para que vivas y te multipliques, y Yehovah tu Dios te bendiga en la tierra donde vayas a poseerla”. Pero si tu corazón se aparta, de modo que no escuches, sino que te alejes y adores a otros dioses para servirles…” versículo 18, “Yo les aviso hoy que ciertamente perecerán, y que no prolongarán sus días sobre la tierra, si pasan el Jordán para poseerla. Llamo al cielo y a la tierra para que registren este día contra ustedes, que he puesto delante de ustedes la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, para que ames a Yehovah tu Dios y escuches su voz, y te adhieras a él, porque él es tu vida y la prolongación de tus días, para que habites en la tierra que Yehovah juró a tus padres, a Abraham, Isaac y Jacob”.

Creo que es muy interesante, aquí tenemos exactamente lo contrario, Dios está diciendo en Deuteronomio 13 y 15 hasta alrededor del 20, ahí Él está diciendo, “He puesto delante de ti la vida y la muerte – elige la vida, no elijas la muerte.” Aquí dice: “Van a elegir la muerte, esta gente malvada va a ser dispersada de la tierra, y van a elegir la muerte”. Es interesante, ¿a qué se refiere? ¿Cuándo eligió Israel la muerte en lugar de la vida?

Lo que me viene a la mente es algo que se oye de… en realidad se oye de los musulmanes, y específicamente, me encuentro con esto de Hamas. Hamás tiene un montón de líderes famosos que se levantan y dicen: “Amamos la muerte más de lo que los judíos aman la vida, y por eso nosotros, los musulmanes, vamos a ganar”. Es cierto que los judíos aman la vida. La Torá nos ordena elegir la vida. Yehovah es nuestra vida. No amamos la muerte. Ellos aman la muerte.

Aquí es muy interesante, y voy a decir algo muy controversial, algunas personas se van a molestar. Estos tipos eligen la muerte, ¿tiene eso algo que ver con este versículo? Me pregunto si este versículo no es profético, porque una de las cosas que algunos historiadores han señalado es que, estaban estos judíos en la Tierra de Israel y los musulmanes conquistaron la tierra y esos judíos se convirtieron al Islam ya sea por voluntad propia o por la fuerza. Es muy posible que algunos, tal vez no todos, pero algunos de los árabes palestinos de hoy en día sean descendientes de israelitas. Tal vez algunos de ellos son ese remanente que ha elegido la muerte en lugar de la vida, y tal vez eso es lo que Jeremías está hablando. Creo que debemos volver al Deuteronomio y elegir la vida, Yehovah es nuestra vida. No queremos al dios de la muerte.

Keith: De acuerdo. Tú lo has dicho.

Nehemia: Ahí está. Voy a dejarte hablar de los dos últimos versículos de Jeremías.

Keith: Quiero hablar, y en realidad por un tiempo, ¿puedo ir más despacio y hablar del último versículo? ¿Estarías dispuesto a dejarme hacerlo?

Nehemia: ¿Los dos últimos versículos o sólo el último?

Keith: El último versículo es de lo que quiero hablar.

Nehemia: ¿Puedes leer 9:22-23?

Keith: Sí. “Habla, así ha dicho Yehovah, Los cadáveres de los hombres caerán como estiércol en el campo abierto, y como las gavillas…”

Nehemia: No, Jeremías 9:22 al 23.

Keith: No, esto es Jeremías 9:22-23 en inglés. Así que 9:22, 9:21 en el hebreo…

Nehemia: ¿Qué? ¿Son versículos diferentes en el inglés?

Keith: Sí, exactamente.

Nehemia: Espera un momento. Así que en hebreo son las 9:22-23, son las 23-24 en la versión King James.

Keith: Bien, lee eso.

Nehemia: ¿Puedes leer del 22 al 23?

Keith: No puedo porque sólo tengo…

Nehemia: ¡Ugh! Leeré la King James. “Así dice el SEÑOR”, en hebreo, son las mayúsculas, así que el SEÑOR, Yehovah. “Así dice el SEÑOR: No se gloríe el sabio en su sabiduría, ni el poderoso en su poderío, ni el rico en sus riquezas, sino que el que se gloríe en esto, que me entienda y me conozca, que yo soy el SEÑOR”, o Yehovah en hebreo, “que ejerce con amor la bondad, el juicio y la justicia en la tierra, porque en estas cosas me deleito’, dice el SEÑOR”, dice Yehovah. Vaya. Me encanta eso.

Keith: Sí. Quiero decir algo sobre esto que realmente ha sido un proceso a largo plazo para mí. En realidad, lo que me gusta, como estoy leyendo en los versículos 22 y 23, es que hay una frase, y es diferente en el 23, frente al 22 en hebreo. En el 22, dice, “No dejes que se jacten”, creo que es como decir, “No dejes que alaben”.

Nehemia: Lo traduciría como “alabarse a sí mismo”. “No te alabes a ti mismo”.

Keith: Exacto. Así que cuando estoy leyendo esto, y pienso en, ya sabes, hablamos de Aleluya, alabanza, alabanza a Yah. En esta situación, es como…

Nehemia: Es la misma palabra.

Keith: Es exactamente la misma palabra.

Nehemia: Pero es “yitalel“.

Keith: Exacto. Así que cuando veo esa palabra, y pienso mucho en esto, y pienso mucho en esto desde la perspectiva de lo que ocurre en el mundo en el que estamos hoy. En realidad, estoy actualmente – para aquellos que no lo saben – estoy actualmente en China con mi esposa, Andrea, y mi hijo Andrew.

Nehemia: En realidad, actualmente estás en Jerusalén. Pero quieres decir…

Keith: No, en este momento, para cuando escuchen esto, estaré de regreso. [Risas]

Nehemia: Oh, está bien. Volverás a tiempo.

Keith: No, lo que quiero decir es que estando allí, una de las cosas que es realmente interesante es – y sabes sobre la cultura – diferentes cosas se vuelven importantes. En los Estados Unidos, lo que se vuelve importante es dejar que el que tiene más dinero hable de cómo tiene más dinero. De hecho, acabo de leer un artículo hoy, dice que actualmente, antes de esta época, estoy un poco en un túnel del tiempo…

Nehemia: Estoy tan confundido.

Keith: Hay un poco de desfase temporal.

Nehemia: ¿Cuándo se emitirá esto?

Keith: Cuando esto se está emitiendo, en realidad lo hice antes, y hablan de que cada año salen las personas más ricas de Forbes, y eso ha aumentado en algo así como un 12 por ciento. Dicen que el uno por ciento, dentro de un año, tendrá más recursos que todo el 99 por ciento combinado. Que los números están aumentando de esa manera. Esto es lo que se da como una especie de elogio – ¿quién tiene más dinero? ¿Quién es el número uno? Bill Gates es el número uno. ¿Quién es el número dos? El tipo de algún lugar en alguna otra parte del mundo. ¿Y quién es el número tres? Warren Buffett es el número tres. Parece que es el suyo… y están hablando de los nuevos que han llegado a esta lista. Esto se convierte en el lugar de los elogios. ¿Hiciste la lista? ¿Hiciste la lista de los billonarios? Diecisiete nuevas personas, actualmente, Nehemia…

Nehemia: ¿Están en qué? ¿En la lista de billonarios?

Keith: Están en la lista de billonarios. Y actualmente dicen que hay unas 1.800 personas, 1.800 personas que son el uno por ciento. La idea es presumir. ¿Que no se jacte el que es rico? No, absolutamente vamos a presumir. Y eso es exactamente de lo que se habla aquí, no dejemos que el que es rico se jacte de sus riquezas. Y eso es exactamente lo que hacen; se jactan de las riquezas.

Este versículo siempre ha sido importante para mí, porque paso por cada una de estas cosas. Así que la sabiduría, “No se jacte el sabio en su sabiduría”. Podría, “No dejes que el hombre fuerte se jacte de su fuerza”. Riqueza, “No dejes que el rico se jacte de su riqueza”. Pero si quieres alabar algo, si realmente quieres presumir de algo, deja que se jacten en esto – que me entiendan y me conozcan. ¡Wow! [Riéndose] Creo que esa es la cuestión, es que, “Yo soy Yehovah que ejerce con amor la bondad, la justicia y la rectitud en la tierra, y me deleito en estas cosas.” ¿Qué cosas? La bondad con amor, la justicia y la rectitud. Que es exactamente lo contrario de lo que nuestro mundo actual siempre está empujando – está empujando por la fuerza y está empujando por las riquezas, y eso se convierte en la cuestión. Si tienes eso, estás en la cima. Cuando en realidad, lo que dice es, “Si quieres presumir de algo, presume de que me entiendes y me conoces”. Y siempre he visto este versículo como algo que quiero, no quiero presumir de ello, pero es algo que quiero perseguir. Quiero entender quién es Él, lo que significa estar en una relación con Él, y eso es todo para mí. Así que este ha sido un versículo que realmente memoricé hace mucho tiempo.

Nehemia: ¿En serio?

Keith: No lo memoricé en hebreo, lo memoricé en inglés. Ahora, cuando lo miré en hebreo, la palabra que se usa, esta palabra para alabar, “Aleluya”. Ya sabes, aleluya, alábalo, y no dejes que haya una alabanza a la persona.

Nehemia: Sí, de acuerdo. Vaya.

Keith: Bastante poderoso.

Nehemia: Tengo que decir algo en defensa de Warren Buffett. En realidad es un tipo muy humilde y da…

Keith: ¿De qué estás hablando que él es un…?

Nehemia: Él da literalmente miles de millones de dólares a la caridad. ¡Billones! Así que estás diciendo que nos jactemos de la justicia, y estoy de acuerdo contigo…

Keith: No sé nada de lo que ha dado. Hablo de por qué está en la lista de Forbes.

Nehemia: No se puso a sí mismo en la lista de Forbes. El tipo trabajó duro y tiene mucho éxito, y no creo que deba avergonzarse de ello. No hay nada malo en ello en lo absoluto.

Keith: Escucha la grabación, ¿dije algo para avergonzarme…?

Nehemia: Quiero desafiarte en otra cosa. Dices que están subiendo un 12 por ciento entre el año pasado, ¿están tomando ese 12 por ciento del otro 99 por ciento de la gente? En otras palabras, esas 1.800 personas, ¿están tomando dinero de ti y de mí, y por eso se están haciendo ricos? ¿O están creando más riqueza?

Keith: Estás hablando de algo completamente diferente. Estoy hablando del hecho de que…

Nehemia: Él es un keynesiano, y sé que lo es.

Keith: [riéndose] Hablo del hecho de que esto es de lo que la gente se jacta.

Nehemia: Creo en Hayek.

Keith: Se jactan de sus riquezas.

Nehemia: Estoy de acuerdo.

Keith: Se jactan de su fuerza, se jactan…

Nehemia: Deberíamos estar presumiendo en Yehovah. Estoy de acuerdo contigo en eso.

Keith: Exactamente. Sí. Y Warren Buffett, no ha dado en BFA, así que por lo que a mí respecta no cuenta. [Riéndose]

Nehemia: “Tú no cuentas, Warren”.

Keith: “Tú no cuentas, Warren”.

Nehemia: Bueno, creo que sí cuenta.

Keith: Pero quiero decir…

Nehemia: Creo que es un hombre justo, por lo que sé.

Keith: Vaya. Quiero decir…

Nehemia: Quiero decir que no conozco al tipo, pero por lo que he leído. No quiero golpearlo sólo porque es rico. Creo que no debería avergonzarse de ser rico, porque trabajó muy duro.

Keith: Yehovah le decía, “Pero no te jactes de eso. Si quieres presumir de algo, presume de comprensión…”

Nehemia: Lo que me encanta de este pasaje es que es… No sé si puedes decir esto en inglés, pero en hebreo, es muy claro, sobresale en la página, que esto es lo que llamamos un proverbio, está en el estilo de los proverbios. En realidad hay dos proverbios que aparecen en el Tanakh que son muy reminiscentes – están hablando de otras cosas, pero son muy reminiscentes de eso – uno está en 1 Reyes capítulo 20 versículo 11, dice: “El rey de Israel respondió”, dice, y está hablando, creo, con el rey de Aramia o Siria, si recuerdo bien, dice: “Dile: ‘No se jacte el que ciñe su espada como el que se la quita'”.

Keith: “Quién se la quita”. Exactamente. [Risas]

Nehemia: Es la misma palabra en hebreo, “yitalel”. En otras palabras, cuando vayas a la guerra, no presumas como si volvieras de la guerra, porque podrías no volver.

Keith: ¿No es sorprendente?

Nehemia: Eso es genial. Luego hay otro proverbio que me recuerda, Proverbios 27:1, “No te jactes del mañana”, la misma palabra. “No te jactes del mañana, porque no sabes lo que te traerá el día”. Me encanta esto. “No te jactes en ti mismo, jáctate en Yehovah.”

Es interesante, hay dos cosas aquí de las que podemos jactarnos o alabarnos, tal vez alabarlo a través de nuestra experiencia aquí. Una es “haskel”, que es entender, y la otra es “yado’a”, saber. Podrías pensar, bueno, que es lo mismo, pero en hebreo leo esto, y es obvio para mí que “yado’a”, saber, en el sentido bíblico es… tenemos esta idea en el Tanakh sobre “conocer a Dios” y no es tener conocimiento intelectual. Tenemos el versículo, “Adán conoció a Eva”, eso no significa que únicamente supiera su nombre, tuvo una interacción íntima con ella. Existe esta idea en hebreo que, conocer no es sólo una cosa intelectual, es una cosa experimental, y es una experiencia íntima. Así que entender y saber en hebreo es realmente de lo que hemos hablado, de lo que has hablado es de información e inspiración. Es decir, es conocer íntimamente, experimentar a Dios. Creo que eso es realmente poderoso. ¿De qué deberías presumir? Alardea de conocerme y experimentarme. Conocer íntimamente, “Porque soy Yehovah que hace chesed”, me encanta esa palabra, “chesed” es una palabra muy dura – la traducen como “bondad con amor”. Es una palabra difícil de traducir. Podríamos tener una discusión de una hora entera sobre la palabra “chesed”. Creo que deberíamos hacerlo. “Chesed mishpat u’tzdaka”, “juicio y justicia en la tierra; estas son las cosas que deseo,’ dice Yehovah.”

Keith: Bueno, diré esto, Nehemia, estas primeras cuatro sesiones en las que he estado sin mi carpeta, mi computador no está trabajando correctamente. Pero te diré lo que es poderoso, estoy aquí, tengo que decir esto antes de orar, me siento como si estuviera aquí, y estoy aquí en el lugar donde Él dio su palabra y donde su palabra se llevó a cabo. No puedo evitar entusiasmarme con eso, que realmente es una oportunidad para los que están escuchando, para que lo conozcamos mejor. ¿Cómo podemos llegar a conocerlo mejor? A través de Su voluntad, a través de Su palabra, caminando Su camino. Esta es una oportunidad para nosotros.

Quiero desafiar a la gente a volver y repasar los pasajes de los que hablamos, abrir sus Biblias, conseguir dos o tres traducciones, hacer un tipo de comparación y contraste, hacer preguntas, pedir que el espíritu de Dios les dé sabiduría y comprensión. Pero de nuevo, la información está ahí. Revisen esta información. Tomen las Perlas de la Torá, tomen las Perlas de los Profetas, abran sus Biblia, tengan una Biblia de estudio. Pueden tener… Yo lo llamo tiempo de avivamiento cuando estudian la Palabra de Dios.

Nehemia: Sí.

Keith: Estar aquí para hacer esto al mismo tiempo, es increíble. Así que aprecio que tengas que intervenir. Obviamente, no tenerlo todo, pero estar aquí contigo, lo hace mucho mejor. Hace que la experiencia sea mucho mejor, estar físicamente aquí y hablar en la Tierra de los Profetas sobre los profetas. Así que quiero orar. ¿Hay algo más que quieras decir? ¿Estás bien?

Nehemia: Sólo quiero decir, Keith, que puede que no hayas tenido toda la información, pero tuviste la inspiración. No tienes el libro, pero tienes el espíritu. Alabado sea Dios. ¿Podrías por favor orar?

Keith: Amén. Padre, muchas gracias porque tenemos la oportunidad de alabar algo, o de poder presumir en algo, y es por el hecho de que te has permitido, no estar oculto, que te conozcamos y te entendamos de una forma tan práctica y tan decidida y tan sorprendente. Ayúdanos a ser personas que continúen confiando completamente en ti, para conocerte a través de tu palabra y lo que has compartido. Danos la sabiduría mientras continuamos yendo a través de Las Perlas de los Profetas para descubrir qué cosas traer a la vanguardia. Danos la humildad. Danos el deseo de poder compartir esta información con el mundo, pero primero, que se aplique a nuestras vidas personales. Gracias por esta oportunidad de estar con Nehemia en la Tierra de Israel y la Tierra de los Profetas, y es abrumador saber que estamos tan cerca, poder caminar por la calle como lo haremos hoy y saber que es un lugar por el que los profetas caminaron, y ver los lugares de los que hablan. No nos tomamos esto como algo pequeño. Por todas esas personas que nos han apoyado en nuestros ministerios en la Fundación Hebrea Makor y BFAinternational.com, les agradecemos por ellos y por darnos la oportunidad de hacer este increíble trabajo. Los bendecimos y te bendecimos a ti. En Tu nombre, Yehovah. Amén.

Nehemia: Amén.

Nota de los traductores: Al leer esta traducción debe recordar que proviene de una transcripción de diálogos en inglés entre tres personas. Cada uno de ellos de países y culturas distintas. El formato del programa incluye la lectura de las porciones de la semana, comparando las versiones disponibles en inglés y el original hebreo directamente traducido por Nehemia Gordon. En los diálogos hay muchas frases idiomáticas en inglés que no necesariamente tenemos en el español, además se suma la dificultad de los regionalismos propios de nuestros países hispanoparlantes. Se han hecho cambios leves para mejorar la fluidez de la lectura y anotaciones en paréntesis cuando se ha entendido necesario aclarar el escrito. Las transliteraciones del hebreo, y el hebreo se han dejado igual que en la transcripción del original.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *